Como la crítica al Fondo Monetario Internacional (FMI) suele aburrir, qué mejor que mirar su historia: parece una novela de intrigas, con espionaje y drama personal incluidos. Falta el final, pero con lo que hay alcanza para darle razón al título.
Nos excedemos en virtudes y defectos, en inteligencia y estupidez. Hace falta equilibrio, porque la estupidez humana no tiene límites (Einstein dixit). La curiosidad tampoco, y eso puede ser útil.
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20 oct 2009
Miniestados de Desastre
¿Quién no soñó alguna vez con una isla desierta, en el trópico, bajo las palmeras? Pero cuidado, porque algunos de esos paraísos se han convertido en un infierno.
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